
miércoles, 7 de octubre de 2009
Diario de un Montaje

En este caso, como en la grabación no hubo tiempo para nada, hemos tenido que esperar al montaje.
Comienza aqui una crónica de la edición de este proyecto. Es tiempo de revisar las imágenes y al mismo tiempo recordar esas casi dos semanas de intentar recrear una fantasía que nació en Atlanta, en el mismo lugar donde ahora se comienza a darle forma.
El montaje será lineal, como no lo ha sido la grabación, y comenzaré por la primera escena. Durante la grabación, aparte de las tomas para grabar un plano, tuvimos que hacer de cada plano dos versiones, la vertical, para los murales verticales del concierto, y la horizontal, la habitual para un posible dvd.
Por eso lo primero es ver las tomas de cada versión y quedarse con la mejor, a veces, es muy fácil...y no por las ganas y el talento que le echaron los actores, sino por otros muchos factores que intervienen en una grabación.
Ahora es cuando uno descubre, con la calma de las tardes casi invernales de Atlanta, que faltan ciertos planos, que no se escucha al actor, que entra el sonido de un coche, o que los ladridos de los perros distraen.
También se piensa en ese actor, que se cansa de correr cuesta arriba, y no espera a que acabe el plano, de esa actriz que se ríe por todo, de ese sol molesto que genera sombras feas, de ese desenfoque no buscado, y porqué no decirlo, de algunas sopresas más agradables que te da verlo todo mas tranquilo, de esa frase dicha con toda la intención y desgarro, con esa mirada que no estaba en el guión, momentos que nunca escribí y que se me han dado.
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